jueves, 21 de agosto de 2008

HASTA LA ETERNIDAD


Dejé rodar mis ansias
por el núbil deseo
de flotar tiernamente
en el aire del vuelo
donde tú te amaneces
cual sirena en coloquio
y deduje al instante
que tus ojos lumínicos
eran faros al viento
indicándome quietos
el secreto del puerto
que arrebata a la barca
nombrada con mi nombre
y a la espuma discreta
que susurró tu nombre
... entonces sin escrúpulos
desnudé la inocensia
hasta la eternidad
para entregarla toda
a las olas del mar...
¡¡¡...Y nos amamos!!!

© 2004 Madeleine E. Belliard

No hay comentarios:

GEMIDO DE UN ACORDE Oigo el gemino de un acorde blanco Que desliza su sol en sostenido alto Mientras la mano rueda Genialidad ...