lunes, 15 de diciembre de 2008

ENTONCES DESPERTE

Hoy me miré los dedos y escribían
haciéndole el amor a la mañana
sin tocar su papel de terciopelo
sobre el silencio sacro del otoño
Al verlos suspiré sabiendo que vivía
una experiencia nueva y religiosa
No me importó implorarle
ni pedir
ni nombrarle
No me sacrifiqué por desnudarle
ni me importó esperar
al centro del invierno
para darle calor y entusiasmarle
sólo miré esos dedos que escribían
deshojando al amor por su mañana...
...Entonces desperté...


© 2008 Madeleine E. Belliard

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