sábado, 9 de mayo de 2015



SIN SAL Y SIN ESTÍO

Cuando te fuiste, madre,
A morar otros éteres y fuentes
Me dejaste un vacío….
Me dejaste sin sal y sin estío….
Me dejaste sin bríos….
Pero el tiempo ha pasado desde entonces
Y los cielos te nombran.
El campo se reviste de tu aurora.
Los ríos se enloquecen de tu risa.
Y el mar me arrulla a ratos
Cual si fuera tu mano hecha caricia.

̶ Madre la selva canta, me decías
̶ Y canta el río y canta la llanura, respondía
En un juego sin tregua para ambas
Que ocurría para siempre… entonces,
Sin permiso te fuiste en la promesa rota
De un estival agosto ensombrecido
Hace ya tantos treinta que por poco se pierde.

Madre soy tu simiente
Y he procurado ser
Lo mejor de tu vientre
Aunque te extrañe a gritos para siempre…

©2015Madeleine E Belliard

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