La vida va pasando
a intervalos lunares que te nombran
en el recuerdo efímero que vives

Ahí te quedas
aunque el acorde reine
y la voz acompañe los silencios
cantando madrugadas
Eres un manantial ahogado
que ya no brota más de los laureles
Eres la curva suave en la guitarra rota
Eres eso
no más
tampoco menos
Sólo eso sin rieles
sin carteles
sin anuncios notorios
sin tinta y sin pinceles
Eres mi casi nada
por no decir vacío para siempre
Eres sin más
sin vientre
sin lo que se requiere
mínimamente
para dejar la huella
Eres la caracola
sin su trozo de mar
equivocada y sola
y eres penosamente
Si alguna vez descubres el espejo
verás en su reflejo
aquello que has podido,
mas por no haber querido
tontamente has perdido con tu dejo
¡Qué pena para ti!
© 2008 Madeleine E. Belliard
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